miércoles, 15 de junio de 2016

Cambios, cambios everywhere...

Todos odiamos algo, los lunes, el despertador, el olor a sobaco turco del vecino del cuarto, algo.

Tú odias los cambios. Y los meses de junio. Principalmente porque es el mes que viene siempre con más cambios. Fue en junio también cuando te dijeron que había un corazón extra latiendo fuerte in da uterus. En la primera ecografía a finales de mayo había una mancha, en la segunda a principios de junio había dos. Culpa de junio, fijo.

La cuestión es que el primer año de vida de los vitwingos ha sido bastante gestionable. Han sido dos felpudos emisores de ruiditos adorables que se quedaban quietos y sonrientes donde les dejaras. 
Ahora caminan. Y es como tener dos zombies hiperactivos dando vueltas por toda la casa. Os faltan metros y oxígeno por doquier. Así que una noche tras acostar a the beasts, os mirasteis a los ojos y dijisteis: "Es el momento. Hagámoslo. Ahora o nunca". Y lo hicisteis.  

Después urdisteis vuestro maléfico plan: mudaros a una casa más grande.

Habéis decidido dejarlo todo en busca de un nuevo y más amplio hogar, con más oxígeno, más habitaciones, más luz, más cerca de la familia, más económico, más todo: ¡Os mudáis a Iaioland! (Canguros gratis, ¡yuhuuuuuuu!!)

 Playas naturales como ésta a 10 minutos de vuestra nueva casa. ¡Bravo!

Pero claro, no todo el monte es orégano y ha habido algunos flecos importantes que gestionar:

El trabajo. Has tenido que hacer de tripas corazón y romper con tu empresa. Ha sido un “no eres tú, soy yo” en toda regla. Tu futuro laboral inmediato se  va a concentrar en la ardua tarea de ejercer de madre 24x7 de 3 fieras durante los meses de julio y agosto y estás más acojonada que si tuvieras que pelearte con 40 gremlins en un parque acuático. 
En septiembre arrancará un nuevo proyecto profesional con matices internacionales que tendrás muy a bien dedicarle toda tu energía cuando no estés ejerciendo de madafaca.

Jomío. Estabais aterrorizados por cómo iba a reaccionar vuestro heredero ante tamaño desatino por que es un enamorado de su “Barsalona”, de sus amigos, del fútbol y del puto metro, lo que le gustan a este niño los trenes…¡!


Tu pequeño yonki ferroviario haciendo ventosa en Scopic Miniatur Barcelona. 


  • J (Jomío): *cara de por qué mis padres tienen cara de estreñidos*
  • T (tú): "..blablabla…y podremos hacer muchas más cosas porque tendremos más tiempo."
  • J: "¿Podremos ir a la estación a ver pasar trenes?"
  • T: "Hombre, bueno si es lo que quieres, podemos verlo, puedes ir con el abuelo " (Brown dispatching de manual, mamipunto para tí :b).
  • J: "Mmm…vale. ¿Y podré hacer espada?"
  • T: "Esgrima. Sí, allí podremos hacer más cosas. Podremos viajar más a menudo. ¿A que te gusta viajar? Podremos llevarte a Londres". (Se muere por ir a ver el Big Ben).
  • J: "¡Síííí!!! ¡Y a Japón a montar en el tren bala!!"
  • T: "Eh..uh..sí, claro, a Japón también".
  • J: "Vale. Quiero una galleta".


Fin del drama. Trenes y galletas, what else?

Total, que lo que vosotros pensabais que sería una escena de drama grecorromano se convirtió en un pim-pam de 22 minutos. Los 218 argumentos de buenos padres, razonables, amorosos y dadivosos que os habíais estado preparando las últimas semanas os los tuvisteis que comer con patatas, porque si hay trenes cerca ¿dónde está el puto problema?.

Así que de momento en esas estáis, preparando la tercera mudanza de los últimos 4 años y mirando billetes a Japón.

Continuará...


viernes, 13 de mayo de 2016

Nórdico rico rico...

Hay hombres, pibones y dioses. 

Después está ÉL. 


Semejante desfile de músculos y pelo rubio bien merecían una entrada propia en el blog. PARFAVAR

Es verle y enamorársete los ovarios con furor. Hace ya unos días que recibes mensajes de conocidos y desconocidos informándote de la existencia de este Dios vikingo altamente empotrable. Lo que te ha hecho llegar a dos importantes conclusiones: 
  • Que hacer pública tu parafilia por lo nórdico tiene sus ventajas (tienes ahí afuera a un montón de oteadores que velan por tus intereses y los de tus ovarios)
  • Que lo tuyo con lo nórdico roza lo patológico.

Te has repasado el Instagram de este monumento andante una media de 7 veces diarias. Te sabes las fotos de memoria, las revisas una y otra vez en busca de algún defecto que confirme que es mortal y humano y que al igual que tu marido, se tira pedos y se rasca los huevos. 
Pero no lo encuentras, lo mires por donde lo mires, y cómo lo mires, es jodida e insultantemente perfecto, está para darle un bragazo en la cara y huir haciendo la croqueta.

Llevas varios días con este rubio metido entre ceja y ceja (que es el único sitio donde puedes metértelo sin que te suponga un follón) y tu nórdicobsesión se ha visto culminada esta noche pasada con el sueño erótico-festivo que has tenido con Thor que te has despertado agarrada a la pierna de tu marido como una garrapata en celo.


Con vikingos así no, por Odin, que me pongo cachonda y la opción de un cuarto vástago se me antoja contemplable...

jueves, 28 de abril de 2016

Salida del armario de la rubia en ForoBebe

No eres mucho de hablar de tí en primera en persona porque prefieres hablar de tu campo de nabos, pero hace un mes te hicieron una propuesta y como eres una chica fácil accediste de primeras, y encantada oye.


Si queréis saber un poco más sobre la rubia que escribe este blog, podéis leer la entrevista que me han hecho en ForoBebé, aquí. ¡¡GRACIAS!!

No es un post al uso pero también digo tacos :-)

martes, 19 de abril de 2016

El tiempo no perdona.

Cuando pasas un fin de semana entero con tus dos mejores amigas que son más jóvenes que tú y que (aún) no tienen hijos, pasan cosas como éstas:

  • Que superada la primera media hora de mostrarles teras de fotos de tu estirpe y de emitir muchos “ooooh” y “ahhhh”, dejas de hablar bebés y recuperas en tu vocabulario palabras olvidadas como chupito y resaca.
  • Que te das cuenta de que no te cuidas una mierda.

Especificas, que no te cuidas LA PIEL una mierda. Mucho deporte, mucho circuito de alta intensidad, mucha comida verde y mucha mascarilla capilar pero cero potingues in da feis. Cada noche alucinabas por cómo tus amigas dedicaban media hora a los cuidados de la piel antes de acostarse, incluso beodas perdidas, se desmaquillaban entre risas y pedos (el alcohol, que lo relaja todo) y con su pulso ebrio y mucha paciencia conseguían acostarse con el rostro impoluto. Para cuando terminaban tú roncabas con el rímel en el sobaco.

Así que a tu vuelta a tierra patria decidiste imitar su ejemplo y compraste cosas que se ponen en la cara. Llevas tres semanas intentando ser constante y hacerlo cada noche. Coñazo supino no, lo siguiente.

Además, sabes que por mucho que te mates e inviertas en mantenerte joven, fresca y lozana, hay cosas que te recuerdan constantemente que el tiempo no perdona, y que no se pueden evitar.

Como las tetas que ceden a la gravedad por haber pasado de Samantha Fox a tabla de planchar en cero coma, manchas en la cara fruto de del sol y hormonas, palmos cuadrados de piel cada vez más flácida y apagada o que un mini ser desconocido de 8 años te llame “señora” por la calle y te entren ganas de cogerlo por el pescuezo y colgarlo boca abajo desde un puente susurrándole: “Señora tuputamadre, cariño”.

Son cosas que pasan y no se pueden evitar.

Y por si no era suficiente, hace un par de días hiciste el descubrimiento definitivo de lo inevitable nivel Dios, de la señal definitiva de que ya no hay vuelta atrás, de que tu reloj va cada vez más deprisa, de que se acerca el fin de los días, de que vas cuesta abajo y sin frenos... Hace unos días te descubriste una cana. Pero no una cana cualquiera, no. Descubriste LA cana. La más impertinente y devastadora de todas las canas, la Cruella de Vil de todas las canas, una cana AHÍ.

¿Pero las canas AHÍ no aparecen cuando una ya está decrépita y a apunto de cascarla?? ¿No aparecen AHÍ cuando ya NO hay trilirí-tralará??

A ver con qué cara le pides  ahora a hombredepacienciainifinta que se baje al pilón sabiendo que laquenodebesernombrada acecha y aguarda el momento de salir tiesa a saludar.
Porque tu maridín es un cielo, sí, un padre devoto e implicado, tu mejor amigo, tu confidente y tu media naranja, pero también un pedazo de cabrón del mayor calibre que poco necesita para meterse contigo y que le de un parraque de la risa. Además, auditaste su zona 0 y él NO tiene canas. OMG..

Total, que en un amago de histerismo decidiste acabar con la existencia de laquenodebesernombrada y te fuiste al centro de estética a erradicar lo que se podía haber convertido en una plaga.

Pero en esta vida todo acto tiene consecuencias, y las de tu acto de deforestación masiva no se hicieron esperar.

Al día siguiente al salir de la ducha y mientras observabas con aire triunfal la desaparición del alambre albino, una cabecita rubia asomó por la puerta del baño (¿por qué en tu casa no hay un puto pestillo? ¿¿POR QUÉ??) y una vocecita inocente e impertinente preguntó: “Jefa, ¿por qué no tienes pelo AHÍ?

No sabes qué te jodió más si lo de “jefa” o la preguntita de marras... 
Y aquí sigues, aún dándole vueltas a una respuesta decente que no te haga parecer una histérica paranoide y que no le inste a compartir esa información con sus compis de clase porque estáis en esa maravillosa edad en la que su profesora de P5 sabe TODO absolutamente TODO lo que pasa en vuestra casa. Se aceptan sugerencias...

viernes, 5 de febrero de 2016

Creo en Thor.

Y en la Fuerza, los minions, Batman y Papá Noel.

Porque desde el momento en el que la ciencia no lo puede explicar todo, tu impresionable cuerpo calloso necesita tener fe en algo y puestos a creer en seres intangibles, te decantas por tu rubio de rubios, San Thor.


Y piensas seguir predicando la doctrina del Thorismo hasta el día en que la ciencia consiga justificar cosas como:

El Teorema del adulto monguer. 

Esto es que tú, con tus 37 palotes y tus dos manos articuladas con dedos prensiles NO seas capaz de sacar las toallitas húmedas de una en una (siempre te salen de 14 en 14) y sin embargo tu mico de 13 meses de vida, con dedos minúsculos y primarias habilidades psicomotrices sea capaz de, en menos de un pestañeo, sacar 64 de las 89 toallitas del paquete separadas una a una. 
Esto no lo explica la ciencia.
Y para las familias que no tengan el placer de tener varios bebés en paralelo, informaros de que por norma, el propietario del segundo culo objeto de limpieza se encarga de acabar de sacar las pocas toallitas que habías conseguido salvar dentro del paquete.


La Teoría del cagato mágico.

El cagato será SIEMPRE directamente proporcional en masa, densidad y pestilencia a la prisa que se tenga. Ergo si vas con tiempo y sin prisas, NO habrá cagato. Ahora bien, cuando tengas prisa asume que en cuanto le hayas arreglado, vestido, acicalado, perfumado, puesto el abrigo y amarrado al carrito, se va a cagar, pero bien. No va a ser un cagato comunis, va a ser el Messi de las cagadas, de las que asoman por el pañal y no hay toallitas suficientes en la casa que enmenden tamaño desatino, de las de tener que activar la cuarentena, llamar a Sanidad e ir a por disolvente industrial y manguera. 
Tampoco explica la ciencia cómo puede un cachorro humano cagar TANTO en tan poco tiempo, que lo de tus hijos cagando ya roza el vicio.
Por supuesto si tienes gemelos, cuando tengas gestionado al primer enano, el hermano le imitará.


El primer principio de la termodinámica: Kelvin y Celsius me comen los huevos.

Según el cual cuando abras 2 milímetros la puerta del jardín, se te escabullirá un bebé entre las piernas y huirá como alma que lleva el diablo a corretear en pijama en pleno enero, tan pichi. Pero tú sin el plumón no tendrás huevos de salir a por él y devolverlo al calor del hogar. 
Tampoco explica la ciencia por qué no muere criogenizado ese enano supuestamente "indefenso" a la intemperie.
Como no podía ser de otro modo, en el caso de gemelos, cuando consigas meter en casa al mico y cerrar la puerta, te darás cuenta de que el otro nosabescómo también se ha escapado y está bajo la palmera dando palmas con un pie fuera del pijama. A por el plumón otra vez...


La Ley del gotelé y la escalada extrema.

Que 12 kilos de carne rosa con boca con un simple manotazo consigan estucar de mousse de puré de verduras desde la lámpara del salón hasta tu sujetador por dentro. Esto tampoco viene en el libro gordo de la ciencia.
Y en el caso de gemelos, el estucado veneciano de pecho vendrá acompañado de arañazos en brazos y espalda porque mientras des de comer a uno, habrá otro que clamará al cielo su ración de comida intentando escalarte por donde sea: espalda, brazos o pelos, la cuestión será dejar a mamá con la camiseta rota, arañada y medio calva, como si vinieras de vender droga.


Y éstas, son sólo cuatro muestras de tantísimos misterios que rodean la siempre entretenidísima maternidad. Y si la ciencia no puede argumentarlas y no por ello dejan de sucederse, entonces en algún punto del planeta hay un lugar llamado Valhalla donde un armario empotrado de 3x3 con melena rubia y pectorales del tamaño del culo de Kim Kardashian te está esperando...(suspiro)...

jueves, 14 de enero de 2016

Sexo entre padres de familia numerosa.

Tu animal mitológico favorito ya no es el sexo durante el embarazo, es el sexo entre padres de familia numerosa. Porque no hay manera humana de alinear planetas, gemelos y obligaciones para poder jugar al tetris genital.

Que vais de culo y agotados por la vida es un hecho, pero aún y así a mandriles no os gana nadie, así que día tras día, erre que erre, insistís en intentar mantener una vida sexual buena decente normalita una vida sexual.

Tal es vuestro calentamiento global que la cosa se os ha ido de madre y habéis llegado a los mensajes subidos de tono, a los whatsapps explícitos y a las auto-fotos cutres de lavabo… 
Como dos adolescentes pero peor, porque el adolescente comunis va palote por la vida porque es su obligación, porque su cuerpo ha sido colonizado por unas pequeñas cabronas llamadas hormonas pero lo vuestro es fruto de la puñetera necesidad, y por todos es sabido que el ser humano no es consciente de lo que es capaz de llegar a hacer hasta que no tiene la imperiosa “necesidad de”. 
Ergo, vuestro current mood es: mandril julandrón perdido. 
En casa todo son comentarios, miradas, pellizcos en el culo, insinuaciones, roces intencionados por el pasillo, sobeteos bajo las mantas… Que vuestra casa parece la de gran hermano con tanto mamoneo cutre. 
Y el nivel de vuestras conversaciones roza lo obsceno, culturalmente hablando claro.



En un par de ocasiones habéis decidido iros de viaje, aparcar criaturos y darle a vuestro cuerpo alegaría Macarena. Pero igual que es fácil aparcar a dos micos de 1 año con los cangüelos (canguros y abuelos) no lo es con un niño de 5 años que necesita a sus padres más que el aire que respira, así que soléis acabar llevándooslo. Y vuestras anheladas noches de pasión desenfrenada en una habitación de hotel se acaban convirtiendo en noches de pasión contenida en el baño de la habitación frungiendo en silencio como mimos mientras Jomío ronca a pierna suelta en la cama king size.

Descargante pero frustrante.

Así que anoche, en cuanto los vitwingos entraron en coma a las 21h y Jomío se quedó frito en el sofá a las 21:08, hombredepacienciainfinita te obligó a desfilar hacia el dormitorio a hacer un simulacro de gemelos. Y tú risueña, pizpireta y cachonda perdida enfilaste hacia vuestro latifundio de amor, no sin antes asegurarte de que los tres pichones roncaban a muslito adorable suelto y de tapar a Jomío con una mantita, que una es furcia y madre a partes iguales.

Y que bien oye, que gusto volver a tocar carne aunque sólo fuera por media hora, algo es algo. Porque en cuanto arrancó el primer tiempo el padre soltó un pequeño latigazo de realidad “metámonos caña que en media hora tengo un hang out con los del máster”. Tócate los cojones. Pues bien que nos la metimos bien... Bien exprimido quedó el pater y en coma catatónico y con las patitas colgando la rubia.

Y cuánto debía hacer que no le dabas mandanga al body porque tú que estás en forma esta mañana tenías agujetas en ciertas partes del cuerpo. Muy bien todo.

Así que en un último intento desesperado por recuperar parte de la rubia que hay en mí, apelo a vuestras WIFI’s para que me ayudéis a quedar finalista en la categoría “me parto el ojete” (aka humor) en los Premios Madresféricos, por varios motivos:

  • Poder echar un polvo en condiciones en la cama de un hotel en lugar del wc (el padre ya se me ha apuntado al sarao).
  • Poder dormir a pierna suelta tras el polvo sin interrupciones nocturnas gemelares.
  • Y at last but not least, poder desvirtualizar muchas caras, pimplarme muchas unas cañas y rodearme de gentes majas y agradables con quienes compartimos aficiones (blog) y ojeras (maternidad).

Sólo hay que:
  1. Pinchar AQUÍ
  2. Cliclar en HUMOR
  3. Votar Esto es para una que lo quiere así
  4. Confirmar el voto en el mail que recibiréis al momento en la cuenta que hayáis indicado
  5. Repetir el proceso con tantos mails como tengáis (opcional, pero altamente agradecidísimo por ésta, vuestra rubia).
  6. Dar tres vueltas al ordenador a la pata coja
Y ya.

Habrás apadrinado una rubia feliz, what else? ;b

¿Nos vemos en Madrid? :-)